Este sistema de la startup francesa Unéole combina la energía solar y la eólica en una instalación pensada para la cubierta plana de los edificios.

La necesidad de apostar por la energía limpia para combatir el cambio climático y el alza incontrolada en los precios de la electricidad ha llevado a decenas de empresas y startups a avivar el ingenio para buscar la mayor eficiencia posible. Aerogeneradores diminutos le hacen la competencia a los más potentes del mundo o a los que funcionan sin aspas, mientras las placas solares flexibles llegan a los balcones de España y otros buscan convertir sus ventanas en paneles fotovoltaicos transparentes.

[El aerogenerador para jubilar las placas solares en casa: 50% más potente ocupando menos espacio]

Entre las propuestas más prometedoras está una que nace de la conjunción de estos dos tipos de energía sostenible, la eólica y la solar. Ese es el objetivo de la startup francesa Unéole, que ha desarrollado un sistema energético mixto que combina turbinas con paneles solares para maximizar la producción de energía hasta un 40%.

El punto de partida tiene todo el sentido del mundo. La eficiencia de las células fotovoltaicas depende de la cantidad de radiación solar, que se reduce casi a cero por la noche y disminuye sensiblemente en los meses de invierno. Para seguir produciendo energía en esos momentos sin sol, los ingenieros de Unéole han ideado una estructura que, bajo las placas, incluye turbinas eólicas que toman el relevo y generan electricidad de forma ininterrumpida y constante.

Cambiar la ciudad

Aunque hay alternativas más pequeñas y hasta portátiles, la mayoría de aerogeneradores no están pensados para entornos urbanos, ya que mejoran a grandes alturas y necesitan un espacio abierto para producir energía, además de no ser silenciosos. Por eso la industria se está volcando sobre todo en los parques eólicos marinos, como el que ahora mismo está construyendo China y podría dar energía a más de media España.

La energía solar sí se instala desde hace décadas tanto en chalets como en grandes edificios de viviendas y de oficinas, pero los paneles fotovoltaicos tienen un amplio margen de mejora y todavía son necesarias extensiones considerables para generar energía suficiente como para alimentar todo un edificio por sí solas. Además, si se quiere aprovechar al máximo la energía necesaria, es necesario instalar también baterías para almacenarla.

La solución que proponen desde Unéole está precisamente pensada para solventar estas carencias combinando ambos tipos de energía sostenible. La propuesta es tan sencilla como eficaz: varias hileras de aerogeneradores de tipo Savonius, con piezas móviles movidas por el viento girando alrededor de un eje vertical, cubiertas por un ‘tejado’ de paneles solares. Con una altura total de unos cuatro metros, esto permite mejorar hasta un 40% los resultados que se obtendrían sólo con las placas solares.

Además, para garantizar una baja huella de carbono, los aerogeneradores de Unéole se construyen con materiales reciclados y reciclables (aluminio y acero inoxidable, principalmente) y son de producción local, para reducir al máximo la utilización de combustibles en el transporte de material.

Una infografía del sistema energético mixto de Unéole Unéole Omicrono

Ya han puesto a prueba sus aerogeneradores durante varios años gracias a las instalaciones realizadas para clientes como el Ayuntamiento de Roubaix (al norte de Francia), varias universidades francesas y el CD2E o Centro para el Despliegue de la Ecotransición galo, y los resultados son muy prometedores.

Para calificar y cuantificar los impactos ambientales de este sistema de energía mixto, la agencia pública francesa CEREMA seleccionó el aerogenerador instalado en Arras para someterlo a todo tipo de pruebas acústicas, ambientales, de vibraciones e impacto electromagnético. La agencia ha certificado que los aerogeneradores de la startup francesa funcionan de forma silenciosa, y tampoco producen ondas electromagnéticas perjudiciales tanto para las personas como para los demás equipos del edificio.

[Así es el aerogenerador más versátil y barato que existe: cambiará la energía eólica marina]

Los excelentes resultados obtenidos, que según el recurso eólico disponible están entre 5,34 y 21,37 gramos de CO2 por kWh producido, son los que permiten a Unéole afirmar que su aerogenerador mixto es «el sistema de producción de energía renovable urbana más rentable, equilibrado y menos costoso en carbono».

Además, su vida útil se ha estimado en 50 años, gracias al empleo de aluminio y acero inoxidable, dos materiales que no se deterioran con el tiempo y que aseguran una resistencia natural a la corrosión, así como la alta reparabilidad de sus componentes.

Solución a medida

No existe un formato o precio cerrado para estas estructuras, ya que lo que necesita la empresa es estudiar la superficie disponible de la cubierta plana del edificio en cuestión para calcular, a través de unos algoritmos específicos, el número adecuado de aerogeneradores y paneles fotovoltaicos necesarios para optimizar la generación de energía.

Unéole trabaja en estrecha colaboración con una oficina de diseño especializada, ESER, para adaptar su tecnología a todo tipo de cubiertas planas con una superficie igual o superior a 150 metros cuadrados. Eso descarta esta solución para las viviendas unifamiliares, pero la hace ideal para grandes edificios de viviendas y rascacielos de oficinas, ya que la producción de los aerogeneradores aumenta a medida que lo hace la altura a la que se sitúan.

El sistema energético mixto está diseñado para grandes cubiertas planas Unéole Omicrono

El mantenimiento y las reparaciones también serían bastante sencillos, ya que los aerogeneradores que no utilizan aspas generalmente tienen un menor desgaste en las piezas y toda la estructura sería fácilmente accesible en la cubierta del edificio.

Según apuntan los ingenieros de Unéole, también sería posible orientar los paneles fotovoltaicos para adaptar mejor su producción a los horarios de consumo, lo que permite suavizar la producción y limitar el pico solar en la mitad del día, para obtener una cantidad de energía constante, que puede ser mejor aprovechada. También están estudiando la posibilidad de añadir acumuladores o baterías, para no perder el exceso de energía generada y poder utilizarlo en otro momento.

Fuente: www.elespanol.com

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Salir de la versión móvil